Inicio Educación Financiera Herramientas Opiniones Contacto

Cómo ahorrar dinero incluso con ingresos limitados

18/01/2026 ⏱ 5 min lectura
Contenido

Esto es un análisis y enfoque editorial de Código Millonario.

El camino hacia un ahorro real sin importar tu salario

Al ahorro no le importa si ganas o no dinero, si obtienes bajos ingresos o altos, incluso no le importa si estás feliz con lo que ganas o no. El dinero solo sigue lo que decides hacer con él; no porque le metas un dólar a tu alcancía él se enojará, y si no metes un centavo tampoco pasará nada al ahorro ni al dinero. La verdadera repercusión o felicidad vienen para ti.

En este apartado, no tendremos en cuenta cuánto ganas, sino cómo manejas tu dinero. Incluso si tu ingreso mensual es bajo, con las ideas correctas puedes empezar a generar ahorro real y sentir más control sobre tu economía. En esta guía, te muestro cómo ahorrar paso a paso, sin sentir que estás sacrificando la última gota de sudor.

Antes de pensar en “ganar más”, es fundamental entender dónde estás parado en este momento. Identificar tu realidad financiera te ayudará a tomar mejores decisiones y ver qué realmente ocurre.

Analicemos esto detenidamente.

  • Ganas poco si: después de cubrir tus necesidades básicas (arriendo, alimentación, transporte y servicios), te queda muy poco o nada para gastos extras o ahorro.
  • Ganas más del promedio si: puedes cubrir tus necesidades, ahorrar cada mes y aún te sobra dinero para ocio o inversiones.

Importante: muchas personas creen que ganar más es la solución a sus problemas financieros, cuando en realidad ya tienen la base económica perfecta para empezar a crecer si ajustan hábitos y planifican correctamente sus gastos.

Tip extra: antes de buscar más ingresos, revisa tu flujo actual. A veces, con disciplina y orden, tu dinero puede rendir mucho más que aumentando el salario.

Ahorra de los “momentos inesperados”, no del sueldo

Este párrafo tiene un sentido muy apropiado para el ahorro, ya que no apunta a ahorrar sacando el dinero directamente del sueldo, sino que invita al lector a ahorrar mediante otros medios del mismo dinero que puede llegar a tener.

Siendo así, muchos sienten que no pueden ahorrar de su salario porque cada peso ya tiene destino, ya tienen una ruta trazada semejante a esto: arriendo, servicios, comida, o sea… y a fin de mes parece que no quedó nada y es verdad, a este ritmo no quedará nada jamás. La buena noticia es que no siempre tienes que tocar tu sueldo para empezar a ahorrar y quiero proponerte ideas clave que te servirán aquí y ahora.

La clave principal está en aprovechar los ingresos que llegan de forma inesperada. No afectan tu presupuesto y, si los guardas, pueden crecer rápido sin que sean perceptibles.

Ejemplos directos de dinero inesperado:

  • Vueltas mal devueltas al pagar con efectivo.
  • Devoluciones de compras o reembolsos que no esperabas.
  • Premios, rifas o bonos ocasionales.
  • Dinero que encuentras o que te pagan de más por un servicio.
  • Propinas o trabajos improvisados.

Regla clave: Guarda todo ese dinero inesperado, ya que no lo esperabas; así que no te duele apartarlo. Para ti no existe, para tu alcancía sí. Este tipo de ahorro crece rápido y te permite construir un colchón sin tocar tu sueldo mensual.

Crea un mini fondo de emergencia de $50.000 o $100.000

Nada de metas imposibles. Si tus ingresos son bajos, lo importante es comenzar con objetivos pequeños y alcanzables que te permitan sentir progreso real y motivarte a continuar. Un mini fondo de emergencia no solo te da tranquilidad ante imprevistos, sino que te enseña a crear disciplina financiera desde el inicio.

$50.000 (primer nivel) – Ideal para cubrir imprevistos pequeños, como un transporte adicional o un gasto de última hora.

$100.000 (segundo nivel) – Te permite enfrentar emergencias un poco más grandes, como reparar un electrodoméstico o cubrir un gasto médico menor.

$150.000 (tercer nivel) – Brinda una seguridad real, generando confianza para manejar tu dinero sin estrés.

Importante: estos primeros niveles funcionan como impulso inicial: cuando los logras, tu motivación crece, el ahorro deja de sentirse imposible y empiezas a construir un hábito financiero sólido. Lo más importante es comenzar, aunque sea con montos pequeños, porque cada peso ahorrado suma y fortalece tu independencia económica.

Ahorra con retos simples, no con presión

Ahorrar “por obligación” se siente pesado y difícil de mantener. Una mejor estrategia es convertir el ahorro en un juego con retos fáciles y alcanzables:

• Reto de los sobres
• Reto de los números del 1 al 30
• Reto de guardar lo que gastas en antojos
• Reto de guardar cada billete de $5.000 que llegue a tu mano

Estos retos funcionan porque no sientes que te estás quitando dinero; simplemente transforman el hábito en algo divertido y automático.

Cambia un gasto grande por una alternativa igual de buena

Identifica un gasto fuerte del mes (internet, comida, transporte, servicios públicos o celular, membresías, cursos) y busca una opción más económica con la misma calidad. Cambiarte a otra empresa que ofrezca el mismo servicio puede ser una salvación. A veces, sin querer, no miramos que lo que varía en estas empresas es la marca o su estatus, pero al final del día el servicio es igual de bueno a menor precio. Un solo cambio puede liberar más dinero que recortar muchas cosas pequeñas.

Cada centavo cuenta en el juego de la economía; ese centavo o peso, con intereses acumulados, puede sorprenderte. No quiero promover la miseria, sino expandir tu mente de acuerdo a una necesidad real que, si no se ajusta, puede llevarte a esa miseria sin que lo notes realmente.

Ahorra lo que te ahorras

En este caso, si encuentras un descuento o promoción, guarda la diferencia en tu ahorro. Ejemplo: si algo costaba $40.000 y lo compraste por $28.000, guarda los $12.000 sobrantes, ya que probablemente querrás gastarlos impulsivamente con la idea de que te sobraron. A veces se puede gastar hasta de más de ese restante sin ser consciente, un gasto pequeño lleva a otro involuntario agravando el problema. Detente y abandona esta emoción inmediatamente si te está pasando.

Define un gasto fijo mensual solo para caprichos

En este caso, no se trata de adquirir una abstinencia total económica; todo debe equilibrarse para evitar rupturas. Sin más, puedes asignar un monto pequeño (por ejemplo, $20.000 a $40.000) solo para gustos personales, ocio, paseo o de tu interés. Aquí es donde sí puedes darle rienda suelta a tu impulso emocional de comprar. Si te parece muy poco, puedes ahorrar este dinero destinado a gastos del mismo modo hasta poder comprarte ese capricho emocional pasajero. Así disfrutas sin desordenarte y evitas gastar de más, controlando el impulso del gasto conscientemente.

Usa la regla del “trueque moderno”

Muchas veces suele pasarnos que queremos algo que alguien tiene, pero esa persona quiere lo que tenemos; es parte de la naturaleza humana este comportamiento. Podemos usar esto como método de adquirir lo que necesitamos o deseamos. Antes de gastar dinero, pregunta si puedes intercambiar algo que ya no uses por lo que necesitas: ropa, herramientas, accesorios, cursos o incluso servicios. Ahorra dinero obteniendo lo que necesitas sin pagar. Solemos pensar que todo debe adquirirse con dinero; a veces puede ser intercambiar lo que no necesitamos o ya no queremos por algo que sí cumpla nuestras expectativas, pero que aún no tenemos. Por rechazo o miedo al qué dirán, no actuamos, sin saber que quizás la otra persona desea eso que tú tienes o se le antoja.

Reflexión final

Ahorrar incluso con ingresos bajos es posible cuando cambias la forma en la que tomas decisiones financieras. Con pequeños ajustes, estrategias creativas y un enfoque inteligente, puedes crear estabilidad sin sacrificar tu calidad de vida. Cada hábito suma y, con constancia, tu dinero empezará a rendir mucho más de lo que imaginas.

Código Millonario Recomienda