¿Emprender o tener un empleo? ¿Qué camino eligen los millonarios?

Persona trabajando frente a un computador mientras analiza documentos y decisiones relacionadas con su carrera y un posible negocio
Foto: Archivo.

La respuesta no es tan simple como parece: algunos construyeron su patrimonio mediante negocios, otros desarrollaron carreras profesionales y otros combinaron empleo, inversión y emprendimiento.

A lguna vez te has puesto a pensar: si tan bueno es tener un empleo, ¿por qué los millonarios nunca parecen depender de uno? Por otro lado, emprender también implica un riesgo considerable: una parte de los nuevos negocios no logra mantenerse en el tiempo.

De ahí surgen preguntas que necesitan respuestas (literalmente): ¿vale la pena arriesgarlo todo montando un negocio propio o el verdadero camino al éxito está en jugar bien las cartas dentro de una empresa?

Según este análisis, ¿qué caminos suelen elegir los millonarios? Vamos a desglosarlo y veamos en qué podría beneficiarte.

EL CONOCIMIENTO ES ORO PURO
— Código Millonario

¿Emprender es de millonarios y tener un empleo es de personas que no lo son?

La situación en la que se encuentra una persona puede marcar su punto de partida, pero no necesariamente determina hasta dónde puede llegar. Las decisiones profesionales, financieras y personales que toma con el tiempo también pueden modificar ese recorrido.

Por eso, decidir entre emprender o mantener un empleo no tiene una respuesta que funcione para todos. La elección puede estar relacionada con las circunstancias de cada persona, el nivel de riesgo que está dispuesta a asumir y lo que busca construir en una determinada etapa: adquirir experiencia trabajando para otros, desarrollar una profesión o asumir la responsabilidad de crear y hacer crecer un negocio.

Las etiquetas tampoco cuentan toda la historia. Una persona empleada puede alcanzar un patrimonio considerable mediante sus ingresos, el ahorro y la administración de sus recursos.

Del mismo modo, emprender puede abrir oportunidades para generar mayores ingresos, pero también implica riesgos financieros y periodos de incertidumbre que no necesariamente conducen a la riqueza.

Más que dividir estos caminos entre ganadores y perdedores, resulta más útil observar qué puede aportar cada uno y cómo encaja en las circunstancias de quien lo elige.

En algunos casos, un empleo puede ser la base para construir patrimonio; en otros, un negocio puede convertirse en una parte importante de ese proceso.

Según tus circunstancias actuales, ¿hacia qué lado sientes que se inclina más la balanza?
¿Ves más viable emprender o tener un empleo?

¿Qué elige un millonario: emprender o tener un empleo?

Al observar distintas trayectorias documentadas de personas que han construido grandes patrimonios, los negocios, la inversión y la propiedad de activos aparecen como componentes relevantes de esos recorridos, aunque no necesariamente desde el comienzo.

Según un análisis realista de cómo se amasa la verdadera riqueza, el camino suele verse así:

• Por qué los millonarios eligen emprender (o ser dueños):

Los millonarios eligen este camino porque entienden una regla básica de matemáticas financieras: Un salario suele estar limitado por el tiempo y las condiciones de una relación laboral, mientras que la propiedad de un negocio o de determinados activos puede ofrecer otras posibilidades de crecimiento.

En cambio, Un negocio o un sistema bien construido puede generar ingresos sin depender directamente de cada hora de trabajo del propietario. La idea no está enfocada en vender un producto, sino en ser dueños de la máquina que imprime el valor.

• El papel del empleo en la construcción de patrimonio

Una parte de los millonarios estudiados desarrolló su trayectoria profesional dentro de empresas, mientras que otros construyeron su patrimonio mediante negocios propios, inversión o una combinación de distintas fuentes de ingresos.

Entonces, ¿sí fueron empleados?

No se puede afirmar que todos, pero pensar que algunos millonarios nunca pisaron una oficina es falso.

Algunos desarrollaron carreras profesionales dentro de empresas, mientras que otros utilizaron sus ingresos laborales para ahorrar, invertir o construir posteriormente otras fuentes de patrimonio.

Así que, no todos siguieron el mismo camino, pero quienes pasaron por un empleo también pudieron utilizar esa etapa para adquirir experiencia, capital o conocimientos antes de tomar otras decisiones profesionales y financieras.

Al final, el camino que eligen no es "trabajar duro", sino construir apalancamiento. Quien se queda toda la vida esperando que un aumento de sueldo lo haga millonario, está jugando un juego donde la casa siempre gana.

Después de revisar ambos caminos, la decisión puede depender de las circunstancias, objetivos y etapa profesional de cada persona. Un empleo puede ofrecer ingresos, experiencia y estabilidad para construir una base financiera, mientras que emprender puede abrir otras posibilidades de crecimiento acompañadas de mayores riesgos y responsabilidades.

También existe la posibilidad de combinar ambos caminos durante distintas etapas de la vida: trabajar para adquirir experiencia o capital, emprender mientras se mantiene una fuente de ingresos o desarrollar una carrera profesional mientras se construye patrimonio mediante el ahorro y la inversión.

No hay una sola ruta correcta; todo se reduce a mirar bien tu realidad de ahorita y decidir hacia dónde quieres empujar a largo plazo.

3 consejos financieros sin importar qué camino decidas tomar hoy

1. Tu empleo actual es una herramienta de financiación, no tu identidad: Si ganas poco, tu sueldo puede tener limitaciones para construir un patrimonio considerable por sí solo.

Pero también puede servirte para pagar tus gastos mientras utilizas parte de tu tiempo para desarrollar una habilidad que el mercado valore mejor: programación, ventas, edición, finanzas o cualquier otra área con posibilidades de crecimiento.

La idea es utilizar tu situación actual como una base para construir la siguiente. El empleo puede aportar ingresos y experiencia mientras desarrollas nuevas capacidades que te permitan acceder a mejores oportunidades.

2. El capital se construye con disciplina, no con milagros: Los activos no se compran con deseos. Se necesita capacidad de ahorro y una administración constante de los ingresos. Si cada peso adicional que entra termina destinado al consumo, será difícil acumular el capital necesario para invertir, emprender o afrontar nuevas oportunidades.

Por eso, mejorar los ingresos es solo una parte del proceso. También importa qué haces con el dinero que consigues conservar.

3. El tiempo no se encuentra, se reasigna: Nadie necesita tener todo el día libre para comenzar a mejorar su situación. El tiempo disponible puede reorganizarse para darle espacio a actividades que aporten algo al objetivo: aprender una habilidad, buscar mejores oportunidades laborales, desarrollar una idea de negocio o mejorar la administración de las finanzas personales.

Nadie dice que te vuelvas un robot que no descansa, ni que dejes de ver series o salir con tus amigos.

Al final, es una simple balanza de prioridades: si le metes tres horas diarias al teléfono o a la televisión, no es que "no tengas tiempo", es que estás prefiriendo gastarlo en eso. Todo se reduce a sacrificar un poco de entretenimiento hoy si quieres tener otra clase de margen mañana.

Fuentes de respaldo

Thomas J. Stanley y William D. Danko. The Millionaire Next Door (1996). Investigación sobre hogares millonarios estadounidenses y sus patrones de acumulación de patrimonio, incluyendo el peso de la propiedad de negocios y el trabajo por cuenta propia.

Tom Corley. Investigación Rich Habits. Estudio basado en entrevistas con 233 personas adineradas y 128 personas de bajos ingresos, que analiza sus trayectorias profesionales, hábitos financieros y diferentes caminos hacia la construcción de riqueza.

Autor del artículo

Opinión del autor

Francisco Urrego

No considero que emprender o tener un empleo sean caminos que deban enfrentarse como si uno fuera necesariamente superior al otro. Lo importante es entender qué puede aportar cada etapa y cómo puede utilizarse para construir una posición financiera más sólida con el tiempo.

Las trayectorias de distintas personas con grandes patrimonios muestran que no existe una única forma de llegar a construir riqueza. Para algunas, un negocio fue el vehículo principal; para otras, una profesión, una carrera empresarial o la combinación de diferentes fuentes de ingresos cumplió ese papel.

Desde la perspectiva del análisis, la pregunta más útil no es si debes ser empleado o emprendedor, sino qué estás haciendo hoy con el camino que tienes disponible, hacia dónde quieres llevarlo y cómo te ves en el futuro si tomas un camino determinado.